Esta maravillosa villa se encuentra en una finca de 15.500 m² entre Artà y Son Servera. Rodeada de naturaleza, es ideal para familias que buscan tranquilidad, intimidad y desconexión. Cuenta con dos habitaciones, dos baños, salón con chimenea, cocina totalmente equipada, terraza y piscina privada.
Una finca histórica completamente restaurada que combina tradición mallorquina con comodidad. Dispone de cinco habitaciones, cuatro baños y un aseo, amplios jardines y diferentes espacios exteriores que crean ambientes únicos para disfrutar en grupo o en familia.
Ubicada en lo alto de una ladera entre Artà y Son Servera, esta finca ofrece unas vistas espectaculares al mar y la montaña. Cuenta con tres habitaciones y tres baños, siendo perfecta para quienes buscan relax en un entorno privilegiado.
Un alojamiento íntimo y acogedor ideal para parejas que buscan tranquilidad y privacidad en plena naturaleza. Dispone de una habitación, un baño, cocina-comedor, terraza y piscina privada. Un entorno perfecto para desconectar y disfrutar de la calma de Mallorca.